OBRAS


ZANDER

AVENTURA FANTÁSTICA

Hola, mi nombre es Agustín Olmedo, autor del libro Zánder. He creado está página web, para dar a conocer el libro a los amantes de la lectura del genero aventura fantástica que seguro gustará a todos los públicos.

" Descubre una nueva aventura épica llena de magia y de fantasía. Sigue nuestro heróe, Zánder, a lo largo de un viaje repleto de peligros, sorpresas, y el poder de la amistad ".

Ya a la venta en todas  las plataformas de Amazon, casa del libro, Fnac, el corte inglés, google play. Si lo deseáis también lo podéis solicitar en vuestras librerías físicas, o bien a través de estos enlaces. En algunas plataformas están con descuento:

https://www.caligramaeditorial.com/libro/Zander.htm/ , desde ahí tienen acceso a todas las demás plataformas a la venta online.

Para cualquier pregunta, no dudéis en ponerse en contacto conmigo en el siguiente correo electrónico:   librozander@hotmail.com

Espero que os guste el libro y lo disfrutéis. También os agradecería que me dejéis vuestra opinión sobre la obra, bien en el correo electrónico arriba mencionado o por las redes sociales. Es muy importante para mí para continuar en este proyecto (Trilogía) y hacer feliz a muchos amantes de este genero literario.

A continuación información del libro, índice, introducción, títulos de los 50 capítulos y el primer capítulo más abajo gratis. 




Detallando aspectos concretos de mi libro, Zander es un libro de aventura fantástica que lleva el nombre de su protagonista. Consta de cuatrocientos veintiocho páginas y cincuenta capítulos cortos. En su interior, confluyen todos los aspectos característicos de la literatura fantástica (magia, mundos, criaturas mitológicas, folclore, belleza, reinos y guerra, etc.), cargado de situaciones que generan gran curiosidad y expectación al lector a cada instante.

La obra posee destacadas diferencias que dan fe de mi estilo único. Zander es un libro de acción, en el que cada capítulo revelerá nuevos escenarios y situaciones como si de una serie televisiva de aventuras se tratase. El libro es narrado con énfasis en los acontecimientos sin profundizar demasiado en detalles, lo que lo hace muy entretenido de leer, más con sus numerosos personajes carismáticos que desarrollarán una trama en la que todo evento casual tiene tras de sí un peligroso secreto. Además, los diálogos cobran mucha fuerza en el libro, siendo a modo de guión directos y actuando como punto de inflexión en el desarrollo de la historia.

ZANDER

AVENTURA FANTÁSTICA

"Descubre una nueva aventura épica llena de magia y de fantasía. Sigue a nuestro heróe, Zánder, a lo largo de un viaje repleto de peligros, sorpresas, y el poder de la amistad". 

¡No te lo pierdas!

INTRODUCCIÓN: MANAGEA

Tiempo atrás, con el despertar de una tecnológica nueva era, aconteció una sombría y descomunal guerra. Managea, el pequeño mundo de los hombres destinados a su propia destrucción, dio su primer gran paso. Su tecnología era imponente. Sus ideales... inquebrantables. Managea lloró la sangre de los seres mortales. Fue un gran estallido que casi lleva a la extinción de la raza humana.

Con sus corazones malheridos por las llamas de la guerra, los pocos supervivientes se acogieron entre ellos. La humanidad había pagado todo por nada. El lamento los embargó sin piedad ni perdón. Fue entonces cuando aparecieron por primera vez... Los sabios inmortales... El divino consejo de Sacronis que daría bajo sus leyes, la oportunidad a los mortales del renacer de un nuevo mundo de paz y armonía, deponiendo todo atisbo encaminado al dolor, miedo y tristeza.

Durante años esta paz y armonía fue preservada por los hombres, con Sacronis siempre vigilante. Cuatrocientos años tras la gran guerra, tres grandes reyes unificaron territorios creando los países de Astedia, Kadatria y Tarthia. La sabiduría era plena, garantizando el camino que Sacronis les había trazado. Sin embargo, las discrepancias en Managea jugarían una vez más sus piezas sobre el tablero. Doscientos años más tarde, Astedia y Kadatria se enzarzaron en una nueva contienda que metió a Tarthia de por medio. Nada podía ya contener esta segunda gran guerra. Por suerte, sus armas resultaron ser mucho más livianas para el planeta.

Sacronis desapareció en el olvido. Tarthia fue destruida. Los países se volvieron más independientes y tomaron rumbos diferentes. Hasta la fecha, todos los combates habían sido prendidos bajo fuertes sucesos o diferencias ideológicas, pero eso estaba a punto de cambiar. El destino reservaba un lugar especial a la soberanía suprema y a la ascensión divina del hombre. Pronto la arrogancia de unos pocos, quebraría los cimientos de la humanidad para lograr un orden superior cuya inmensidad no tiene cabida en ninguna mente conocida y Managea... solo sería el comienzo.


ÍNDICE

-

Introducción: Managea

Capítulo 1: Nueva vida

Capítulo 2: La mágica Gaia

Capítulo 3: El camino del hechicero

Capítulo 4: Rodenhaim

Capítulo 5: Noche de revolución

Capítulo 6: El trisquel del mago

Capítulo 7: Fuego y cenizas

Capítulo 8: El bosque de las ilusiones

Capítulo 9: Revelaciones IV

Capítulo 10: Syndragárnet, arma definitiva

Capítulo 11: El valor del deber

Capítulo 12: Las doce cruces y el templo

Capítulo 13: Fobofobia

Capítulo 14: Una prueba congelada

Capítulo 15: El campeonato del reino

Capítulo 16: Reflejos de liberación

Capítulo 17: Misión: ¡Salvemos nuestro mundo!

Capítulo 18: El misterio de Sacronis

Capítulo 19: Kadel, la ciudad radiante

Capítulo 20: Estalla la 3.ª gran guerra

Capítulo 21: La destrucción de Managea

Capítulo 22: Destinación X

Capítulo 23: El verdadero aprendizaje comienza

Capítulo 24: La organización Novagénesis

Capítulo 25: Malerius Sacrifiscaris

Capítulo 26: Niflheim, la fortaleza invernal

Capítulo 27: Mis ruinas oscuras...

Capítulo 28: El peligroso juego de Askadel

Capítulo 29: Heliosincrónesis

Capítulo 30: La odisea de los elegidos

Capítulo 31: Túneles de Taladantra

Capítulo 32: La sinfonía nocturna

Capítulo 33: Aquarae, el paraíso submarino

Capítulo 34: El sacrificio inmortal

Capítulo 35: ¿Confianza o abandono?

Capítulo 36: Las cascadas del valle de la meditación eterna

Capítulo 37: Senda del no retorno

Capítulo 38: Profundidades invisibles

Capítulo 39: Viento albo

Capítulo 40: La isla prohibida, Terrenaris

Capítulo 41: El ejército de los dioses

Capítulo 42: Infinitud

Capítulo 43: El día de nuestra unión

Capítulo 44: Reinhavik, tierra de dragones

Capítulo 45: Un bien merecido descanso

Capítulo 46: El orfanato

Capítulo 47: Asalto al castillo de la oscuridad

Capítulo 48: Rivales para siempre

Capítulo 49: Apoteosis del caos

Capítulo 50: ¡La luz eterna!                                                  



-



                                 

        Resumen general de la historia:

En Managea, un mundo poco desarrollado por anteriores guerras, Zander es un joven sin familia que va al instituto todos los días, pero uno de ellos su antigua compañera que trabaja para el reino lo invita a formar parte del DISE, un departamento que estudia e investiga un mágico planeta que poco tiempo atrás descubrieron. Zander deberá unirse a otros como él y aprender técnicas mágicas como investigación para el gobierno. En ese planeta (Gaia), hay humanos además de criaturas fantásticas, no estando al corriente de la existencia de Managea. El grupo de amigos llegarán a una academia mientras el DISE investiga la magia para convertirla en un arma. Un arma de defensa contra su país rival que busca la guerra, pero este también conoce en secreto ese otro mundo. Zander se verá enamorado de este nuevo mundo y aprenderá magia de un misterioso profesor asignado. Sin embargo, esta armonía pronto se romperá cuando el país enemigo se entrometa en secreto con los reinos mágicos provocando el caos. Nuestros compañeros deberán buscar la ayuda de Gaia para detener al desconocido enemigo, pues su poder es muy superior. Todo esto dentro de una maraña de secretismo en la que nadie parece conocer bien nadie.


CAPÍTULO 1: NUEVA VIDA

Nuestra historia da comienzo en el bello país del sur, Astedia, setecientos años tras la primera gran guerra. Es un país sencillo, tradicional y poco modernizado. En Ástar, su capital, el rey Balgámer Aeternum lo gobierna con sabiduría y justicia desde hace años, siendo un reino basado en la colaboración y en el apoyo social entre familias. Hay multitud de pueblos y aldeas, y sus defensas están muy descentralizadas, pero lo suficiente para mantener distante a su eterno rival, Kadatria.

Pero no es en Ástar donde comienza esta historia. Más al sur, en una pequeña y apacible ciudad llamada Lazalea, se encontraba un joven estudiante aburrido como ninguno. Su nombre... Zander. Zander es atrevido y listo, e ingenioso a la par que astuto. Guapo, de peso ideal, y constitución corporal atlética. Luce un puntiagudo cabello castaño y oscuros ojos azules. Siempre suele vestir combinando el rojo, su color favorito. Era un día cualquiera en la vida de este joven sin familia, cuando en clase de física su profesora le regañó:

[Prof.ª Aurelis]-¡Zander! No estás atendiendo, ¿verdad?

[Zander]-Es que esto ya me lo sé, ¿qué importa...?

[Prof.ª Aurelis]-¡Zander, fuera de la clase un rato!

[Zander]-Gracias, se lo iba a pedir. Tengo que ir al baño.

Con un suspiro de su profesora, Zander se ausentó del aula y bajó las escaleras del instituto cuando de repente se paró en seco. Frente a sus ojos apareció alguien por la puerta, alguien a quien quería en secreto y llevaba largo tiempo sin ver... su antigua compañera de clase, Eleanor Ferlain. Como siempre alegre y pensativa, muy carismática y tan bella cual flor en primavera, con unos cabellos largos, lisos y dorados, de indumentaria oficial blanca. Zander sonriente y algo nervioso se acercó a ella y, fingiendo normalidad, le dijo entrecortado:

[Zander]-Cuanto tiempo, Eleanor. Em... Me alegro de verte.

[Eleanor]-Yo también estoy muy feliz de verte de nuevo. He venido por ti, pero no tengo mucho tiempo. Ya hablaremos.

[Zander]-¿Has... venido... por mi?

Eleanor permaneció sonriente, y con cierto cariño le entregó un mensaje en un sobre. Le dijo que no lo abriera hasta que estuviera solo en su piso, pues se trataba de algo realmente importante. Su amiga se dio media vuelta y Zander preguntó:

[Zander]-¿Cu... cuándo nos volveremos a ver?

[Eleanor]-Más pronto de lo que puedas imaginar... jajaja.

Y se marchó con la alegría con la que llegó, dejando un aroma de encanto y misterio en el ambiente. Nuestro protagonista ensimismado y deslumbrado por su hermosura, anhelaba conocer más sobre ella y el asunto. A la salida del instituto, Zander se reunió como de costumbre con sus dos mejores amigos... Rokhi, y Blum. De regreso a sus hogares, Zander parecía algo sonrojado. Ellos lo supieron al instante, pues solo con Eleanor conseguía semejante color. Él disimulando lo desmentía, pero no podía negar por mucho más lo que esta visita significaba. Más tarde en su solitario y pequeño piso, Zander se dispuso serio y curioso a abrir el mensaje, con la esperanza de que fuera una cita con Eleanor, mas no fue exactamente eso lo que leyó. La intriga que le causó la carta despertó en su persona una parte de él que en el fondo, anhelaba con fuerza. El mensaje que recibió decía así:

"Estimado señor Zandelus Grandlor, permítame comunicarle mi más sincero deseo de invitarle personalmente a formar parte del proyecto de investigación y desarrollo, DISE, al servicio del gobierno de Astedia. Si acepta, experimentará una aventura lejos de los límites de su comprensión, no obstante, la decisión es suya. Venga solo a las 17:00 horas al parque sudeste, le estaremos esperando. No hace falta que le recuerde que esta información es estrictamente confidencial. Destruya este mensaje después de leerlo. Un cordial saludo:

General Manderbolt Walles"

Zander no podía entender por qué a él, pero estaba seguro de que Eleanor tenía algo que ver, ya que sabía que trabajaba para el gobierno. Con una mirada incierta y hormigueos en la barriga, echó valor y decidió acudir a la cita. Estaba más que dispuesto a acabar con la aburrida y cotidiana vida que hasta entonces había llevado. Mientras tanto, en el DISE, varias personas discutían sobre el mismo asunto:

[Gáriel]-¡Permítame decirle que no estoy de acuerdo!

[Dir. L]-Alguien como él nos viene como anillo al dedo. Y ya que la carta la firma el General... le otorgará más seriedad.

[Gáriel]-Lo siento, pero no lo comprenderé si no me dice que tiene él de especial para nuestro trabajo.

[Manderbolt]-¡Eso no te compete, el director ha hablado!

[Gáriel]-Si de verdad es tan apto como comentáis, no os importará que lo compruebe. ¿Qué mínimo que valor?

[Dir. L]-Mmm... muy bien, Gáriel. ¿Qué piensas hacer...?

No era fácil describir lo que esperaban de Zander pero él, con su buen afán de proseguir adelante con su nueva vida, se encaminó con excitación y curiosidad a la cita acordada. En el parque sudeste, a la hora exacta, encontró otro mensaje citándolo en un pedregal desierto más al sur. Una vez más decidió proseguir, pero esta vez con menos arrojo. Notaba que algo raro sucedía, y ya no podía echarse atrás. Cuando llegó al pedregal halló otra nota que lo llevó a otra parte. Confiando en Eleanor, estuvo de un lado para otro durante una larga hora. Agotado y desesperado Zander continuaba adelante, convencido de que no se trataba de una broma. Finalmente llegó a las profundidades de un estrecho desfiladero rocoso y parcialmente oscuro. Allí, para su sorpresa, vio emerger de las rocas a un individuo enmascarado y de aspecto peligroso que avanzaba lentamente hacia él, creando en su luminosa mano una especie de mágica bola de rayos eléctricos. Zander se quedó helado, y mientras retrocedía dijo con gran temor:

[Zander]-¿Qui... qui... quién eres tú?

[¿?]-¡Vamos, cobarde! Enfréntate a mí.

Zander trató de contener su postura. Con Eleanor puesta en su mente, embistió con fuerza contra el enemigo, pero este le asestó un golpe con su mano eléctrica y lo lanzó hacia atrás con fuerza mientras se mofaba. Zander, aun siendo inferior, no estaba dispuesto a rendirse. Mientras suspiraba dolorido por el impacto, pensó en alguna forma de detenerlo. Nuestro protagonista repitió su carrera sin pretender en esta ocasión embestirle. Pasó por su lado velozmente esquivando el golpe eléctrico y, sacando de una patada una roca que sostenía a varias en la pared del desfiladero, derribó al extraño que no pudo esquivar la avalancha. Nuestro héroe observaba sin aliento a aquel individuo cuando desde lo alto del desfiladero escuchó unas palmadas. Allí arriba, delante del anaranjado atardecer, aparecieron dos personajes de forma difusa. El más alto de ellos se dirigió a Zander diciéndole:

[Manderbolt]-Enhorabuena... Has pasado satisfactoriamente tu prueba. Has sido realmente ingenioso.

[Zander]-¡¿Qué?! ¿Entonces todo esto ha sido... una prueba?

Ambos descendieron a donde Zander se encontraba y pudo verlos claramente. ¡Eleanor era uno de ellos! El general Manderbolt se presentó ante Zander y expresó sus disculpas pero la idea, había sido del extraño enmascarado. Entonces el misterioso individuo se levantó magullado de entre las rocas y se quitó la máscara. Era un joven poco mayor que Zander, delgado, serio, recto y moreno de pelo. Trajeado de gris y azul marino, el joven permaneció impasible cuando Eleanor dijo:

[Eleanor]-Zander, este es Gáriel Dysmond. Trabaja con nosotros. Es nuestro mayor genio.

[Zander]-Encantado. Siento haberte dañado antes.

[Gáriel]-Bah... Formaba parte de la prueba. Aunque me cueste admitirlo, no has desistido en ningún instante durante tu examen, y has sabido actuar bien durante el combate.

[Zander]-Si, pero... ¡¿Cómo has hecho lo de los rayos?!

[Manderbolt]-Todo a su debido tiempo. Está anocheciendo.

Antes de llegar a despejar todas las dudas de nuestro héroe, el general Manderbolt los llevó en un vehículo a todos de vuelta a Lazalea. Gáriel no parecía llevarse muy bien con Zander, pero Eleanor siempre lo apoyaba incondicionalmente. Durante el trayecto, nadie soltaba palabra alguna sobre lo que sucedía, incrementando a cada segundo las interrogantes de Zander. Su perspectiva del mundo comenzó a cambiar en lo más profundo de su ser, pues sabía que algo extraordinario ocurría a su alrededor sin tener constancia de ello, y una idea lo tenía constantemente en vilo... ¿Qué era aquel rayo de Gáriel? ¿Tecnología... o se trataba de algo más?

Pronto llegaron al parque sudeste. Muy cerca, en el corazón de la ciudad, en el gran monumento al rey Bridanlier de Astedia, se ocultaba un gran secreto. Zander, Eleanor, Gáriel y Manderbolt entraron en su interior. Pulsando un solitario botón, el general desveló un pasaje subterráneo antiguo y abandonado desde hace siglos. La sorpresa de Zander era mayúscula en aquel instante. Con su mirada puesta en el futuro, siguió con seguridad a sus compañeros a lo largo del pasaje. No eran necesarias las palabras, la realidad describía por sí sola los misterios que le aguardaban. Nadie preguntó a Zander si deseaba continuar, ya que sabían de primera mano que aceptaría la aventura por su nueva vida. Pronto llegaron a una enorme puerta vigilada y acorazada. Paso a paso, la puerta se iba abriendo, revelando para nuestro protagonista un lugar como jamás había visto. Variadas salas tecnológicas lo cubrían todo, provistas de acogedores espacios de trabajo con multitud de raros instrumentales. Zander observaba con expectación las cámaras mientras el General le comentaba:

[Manderbolt]-Bienvenido al DISE, Zander. Departamento de Investigación de Sucesos Extraordinarios al servicio del rey.

[Zander]-¡Es... asombroso! Toda esta gente...

[Eleanor]-Todo esta separado por secciones, ¿te gusta?

[Zander]-¡¿De dónde ha salido esta tecnología?! ¿Qué... es lo que investigáis en estos laboratorios?

La emoción se apoderaba por momentos de Zander. Esto le encantaba, y sentía la necesidad irrechazable de trabajar con ellos. Mander llevó a Zander en solitario a ver al director del departamento en su despacho mientras el resto lo esperaban. Subiendo una pequeña escalinata, tras una puerta reluciente y bien cuidada, se hallaba el uniformado director. Un hombre elegante, cordial y listo, que inspiraba confianza y templanza nada más verlo. Llegados a este momento, el director ofreció asiento al nervioso Zander, dando inicio la conversación que nuestro héroe con pasión tanto tiempo llevaba esperando:

[Dir. L]-Bienvenido, Zander. Soy el director Locard, aunque todos me llaman L. Ya conoces al general Manderbolt.

[Zander]-Es un placer.

[Dir. L]-Bien. Permíteme explicarte... Ahora estás en el DISE. Hace seis meses descubrieron una perturbación extraña en este lugar. Su majestad envió profesionales a investigarlo, pero sus métodos eran primitivos para hallar la respuesta. De modo que no nos quedó más opción que buscar otros medios.

[Zander]-Con la tecnología que he presenciado hoy... Solo pueden ser con vestigios de la primera gran guerra, ¿verdad?

[Dir. L]-¡Muy bien, eres listo! Utilizamos los vestigios para ponernos al día de la avanzada tecnología de la antigüedad. Yo formé parte en dichas investigaciones. Pasado un tiempo se nos abrió la mente por completo hacia un nuevo mundo de información, y el rey decidió crear este departamento.

[Zander]-¿Cómo conseguisteis los vestigios? Se supone que el consejo de Sacronis decidió llevárselos todos bajo su custodia para no repetir el desastre de hace setecientos años.

[Dir. L]-Jejeje, veo que entiendes de historia. Sacronis solo se llevó los vestigios que podían suponer un grave riesgo para Managea. En cuanto al resto, quedaron abandonados y enterrados en las profundidades de todo el continente. Te mentiría si te dijese que Sacronis desea esta investigación. Sin embargo, el consejo decidió desaparecer después de la segunda guerra hace cien años.

Zander tenía dudas sobre lo que escuchaba. Todo estaba pasando tan deprisa, que quedaban lagunas morales dentro de su persona a las que debía darles respuestas.

[Zander]-¿Por qué tantas molestias por esta investigación? Cuando comenzó todo no sabíais lo que podríais descubrir. ¿Por qué oponerse a las leyes de seguridad de Sacronis?

[Dir. L]-... Me parece... que debo decírtelo ya sin rodeos... La guerra con Kadatria es inminente.

[Zander]-¡¿Cómo?! ¿Gue... gue... guerra? ¿Por qué tiene que haber nuevamente una guerra tan temprano?

El director Locard le explicó la verdadera situación actual en la que se encontraba Managea. Astedia había descubierto que Kadatria transformó en sigilo su reino en un imperio, cuyo objetivo principal era la conquista de territorios para elevar su grandeza. Kadatria había tenido últimamente movimientos irregulares de tropas y otros relacionados con excavaciones. El rey Balgamer tuvo la certeza de que Kadatria buscaba el poder tecnológico de la antigüedad, no quedando alternativa para Astedia que hacer lo mismo para defenderse de una muy posible guerra, no solo por la perturbación espacial hallada.

[Manderbolt]-Me temo Zander, que nuestro trabajo en el DISE está orientado como un arma de defensa frente a Kadatria. En eso se basan generalmente todas estas investigaciones, y es el motivo por el cual yo estoy aquí ahora.

Nuestro héroe se quedó perplejo. Él sabía que no había nada de malo en defender el reino, pero también, que toda defensa puede ser también un arma. Él odiaba la guerra...

[Dir. L]-No debes preocuparte por la guerra ahora, Zander. Hemos descubierto la existencia de la magia, será genial.

[Zander]-Magia... eso es lo que estáis investigando, ¿no? Un poder que va más allá de la tecnología de los antiguos...

[Dir. L]-Zander, estás aquí porque hemos considerado que eres la persona más indicada para ayudarnos. Ahora es el único momento, ¡responde!, ¿estás con nosotros?

Zander permanecía confuso. Pero el no estar dispuesto a dejar escapar esta aventura superó las cuestiones morales que dichas actuaciones planteaban. Con cara de resignación aceptó firmemente el puesto y sonrió. En el fondo una parte de él había aceptado por Eleanor. El DISE necesitaba a un nuevo integrante que les diera valor y ánimos para seguir adelante. Zander fue inscrito de forma oficial por el director en este departamento del rey. Zandelus Grandlor, al servicio de Astedia... Al parecer se le subió un poco a la cabeza. Eleanor lo esperaba en el exterior con gran felicidad, mientras que Gáriel mostraba indiferencia. Era de noche, y demasiado tarde para comenzar su viaje en esta aventura.

Una brisa de encanto de variados sabores dotó a nuestro protagonista del suculento entusiasmo que tanto ansiaba. El director con cierta premura, ofreció comida y alojamiento a Zander. Allí conoció a los hermanos Tom y Samner, una pareja de simpáticos y astutos jóvenes que lo acompañarían. Tras una leve pero fructífera conversación con Eleanor y sus nuevos compañeros, nuestro impaciente héroe no podía soportar por mucho más la intriga que estos le dejaban sobre la susodicha magia. Aquella noche no pegaría ojo, pues al día siguiente le esperaba... una nueva vida.